NEO EL INQUILINO DE LA CLÍNICA

Durante meses vivió con nosotras en la clínica, primero aislado y luego suelto como un compañero más…

Nos dieron el aviso que se habían encontrado un gato en la calle y que no lo podía tener, estaba delgado y tenía falta de pelo en algunas zonas de su cuerpo.

Tras las analíticas y revisiones detectamos que tenía sarna, le mantuvimos aislado, le tratamos con medicación diaria durante un mes y medio, y cuando le dimos el alta, conseguimos una casa para él. 

No fue nada fácil un gato callejero adulto no tiene mucha aceptación entre los amantes de los animales para abrirles las puertas de su casa, pero con mucho trabajo conseguimos la familia perfecta.