El cerdito feliz

Fue el 23 de abril cuando empezó nuestra historia con Pedro, este cerdito vietnamita aparecido en un parque de Talavera, sin chip, sin nombre y sin futuro.

Como Pedro no cumplía con las reglas que se impusieron con la nueva ley porque no estaba chipado antes de 2022, eso significaba que no era animal de compañía sino especie invasora y había que eutanasiarlo.

Recibimos la alerta de que iba a ser dormido y nos pusimos en marcha, dos preciosos santuarios gallegos se ofrecieron a acogerlo pero desde la Junta de Castilla la Mancha, saltarse las normas y además moverlo entre comunidades era complicado.

Incluso todas las partes planteamos (ya que nadie en esta historia quería dormirlo) que unos “se descuidaran” y nosotros lo cogiéramos en el descuido y nos lo lleváramos. Que historia, ya nos planteábamos cogerlo entre nosotros cuatro (a un cerdo gigante) y meterlo en una furgoneta alquilada (ya que no tenemos furgoneta) y viajar hasta Galicia.

Menos mal que, después de muchas vueltas, una granja de la zona se ofreció a quedárselo. La semana pasada Pedro fue castrado, y el jueves se fue a su nueva vida.

Queremos dar las gracias a todos los implicados, entre todos levantamos la voz y desde donde estaba también se hizo lo imposible por bordear esta ley, un cerdito con casa, castrado y vacunado ¿Qué va a invadir?

Cada día nos enviáis cosas y casos, intentamos atenderlos a todos en la medida de nuestras posibilidades y muchos se resuelven con que solo alguien se dé cuenta que cada vida importa.

Gracias y feliz nueva vida, Pedro.